Estiramiento Facial
El Estiramiento Facial o Ritidectomía consiste en elevar la piel de la cara y los músculos y tejidos faciales profundos por razones cosméticas para obtener un contorno joven y fresco.
La Ritidectomía no detiene el proceso de envejecimiento sin embargo compensa y corrige algunos de los cambios producidos por este. Es una maravillosa forma de corregir defectos causados por la genética, exposición crónica al sol, al medio ambiente y al cigarro. Una buena Ritidectomía puede borrar diez años en su apariencia.
Si está considerando hacerse este procedimiento, debe saber que la textura de la piel no se ve modificada por el mismo. Las arrugas, cicatrices de acné, manchas o líneas de fumador alrededor de los labios reaparecerán sin importar que tanto se haya tensado la piel durante la cirugía. Si este es su caso, recomendamos realizar un peeling durante o posterior a su cirugía para mejorar la textura de la piel y minimizar la recurrencia de arrugas, manchas etcétera. Hay casos en los que es necesario realizar otros tratamientos posteriormente como Toxina Botulínica, rellenos o peelings para tratar líneas de expresión o surcos profundos que no son corregibles con la cirugía. A veces combinamos injertos de grasa para mejorar el contorno facial y la calidad de la piel. Puede estar seguro que con nuestra experiencia sabremos cómo lograr el resultado más atractivo para sus necesidades particulares. Es raro que un paciente requiera de una Ritidectomía antes de los 40 años de edad pero hay quienes presentan un patrón de envejecimiento pronunciado aun siendo más jóvenes.
Si usted es una persona sana, con estabilidad emocional y tiene expectativas realistas, es un buen candidato. Por lo general la cirugía se realiza bajo sedación intravenosa o anestesia general y de manera ambulatoria. Hay casos en los que se puede hacer con anestesia local y sedación por vía oral.
Durante el procedimiento se hacen incisiones en el área de la mejilla y alrededor de la oreja para lograr el levantamiento y fijación de les tejidos mencionados. El cuello y área de los cachetes son elevados para definir mejor el reborde mandibular. Ponemos gran cuidado en la planeación de las incisiones para prevenir que las cicatrices sean notorias. Estas cicatrices se van desvaneciendo dentro de un periodo de aproximadamente seis meses. La duración del procedimiento depende del tipo de cirugía requerida y si se realiza o no algún otro procedimiento como levantamiento de cejas, cirugía de parpados o de nariz.
La recuperación es de aproximadamente una a dos semanas y en ocasiones poco más si se hacen procedimientos adicionales. Es normal que aparezcan hinchazón y moretones que abarcan los parpados principalmente. Esto responde muy bien y se previene en parte con el uso de compresas heladas y medicamentos. Utilizamos un vendaje por 1 o 2 días, y la mayoría de los pacientes están de vuelta a sus actividades normales antes de tres semanas. Revisamos al paciente uno o dos días después de la cirugía para retirar vendajes, drenajes y empezar a retirar las suturas dependiendo de cómo van sanado las heridas.
